Apoyo educativo a menores en la comunidad de Collana

Cusco, PERÚ

Esta ONG ofrece un espacio seguro y tranquilo a niños y niñas de entre 0 y 14 años. Provienen de familias muy humildes que han migrado desde zonas rurales para ofrecer un futuro mejor a sus hijos e hijas. 

El proyecto fue fundado en 2011 por Coco, un chico cusqueño muy implicado en las necesidades educativas de los niños y niñas de esta comunidad. Esta implicación le viene del trabajo que su madre hizo durante años en este barrio. Al fallecer ella, Coco quiso seguir con su trabajo y crear un espacio en el que niños y niñas puedan jugar y aprender en un entorno de cariño, comprensión y diversión. En este trabajo se le ha unido Dionne, una chica holandesa que se ha establecido en Cusco. Juntos trabajan para que este proyecto siga siendo un lugar de referencia para niños y niñas que muchas veces llevan un vida de adultos al tener que trabajar para ayudar a sus familias.

Los niños y niñas estudian en la escuela pública por las mañanas y por las tardes van a este centro a hacer sus deberes y participar en diferentes actividades. Este espacio para ellos es un refugio donde se sienten seguros y pueden jugar como niños y niñas que son. ¿Por qué? Se debe a que en sus familias hay problemas de alcoholismo, violencia, etc. Además, muchas son familias numerosas por lo que los más mayores (que en muchas ocasiones no superan los 10 años) tienen que cuidar de sus hermanos pequeños. 

Unos 30 niños y niñas acuden a esta escuelita cada día y se separan por grupos de edad: hasta los 5 años, de 6 a 8 años y mayores de 8 años. También acuden al centro madres con sus bebés para tener un espacio de descanso.

Los voluntarios y voluntarias ayudan a los niños y niñas con sus deberes, realizan talleres artísticos (manualidades, baile, etc) y pueden hacer actividades deportivas porque detrás del centro tienen una zona grande para hacer muchas actividades al aire libre. Dos días a la semana se les da una merienda como apoyo a su alimentación, en muchas ocasiones, estos niños comen una o dos veces al día.

En algunas ocasiones, cuando niños muy pequeños tienen que volver a sus casas después de las 18 h, los voluntarios y voluntarias les acompañan.

Además de colaborar con esta ONG por la tarde, las personas voluntarias también pueden dar apoyo en la escuela pública a la que acuden los niños y niñas por las mañanas. Es muy humilde y necesita la colaboración de personas con nuevas ideas y con ganas de ayudar. 


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